‘Sakamura, Corrales y los muertos rientes’, de Pablo Tusset
Escrito por: LuÃs MartÃnez González en ArticulosVía: ‘Sakamura, Corrales y los muertos rientes’, de Pablo Tusset
La narrativa de humor es un género muy complicado y, a la vez, muy meritorio. Hacer reÃr a la gente no es fácil pero sà muy de agradecer, más en estos tiempos tristes en que vivimos. Por ello, todo lo que se publique en esta lÃnea debe ser bienvenido. Y, a juzgar por las cifras de ventas, sin duda, lo es.

Portada de la novela
Sà al género humorÃstico le añadimos, además, una trama policÃaca, el resultado es un disparate cómico equivalente al que en los dibujos representaron Mortadelo y Filemón. Por poner un ejemplo, el detective chiflado, recién salido del manicomio, que protagoniza algunas de las páginas más hilarantes de Eduardo Mendoza constituye un arquetipo literario muy seguido y el reverso de los grandes detectives que llenan las páginas de la novela negra.
Cada vez son más los escritores que se suman a este género. Uno de ellos es el narrador que se esconde bajo el seudónimo de Pablo Tusset (Barcelona, 1965), cuyo verdadero nombre no desvelaremos, pues, según sus propias palabras ‘además de atractivo, no quiero ser famoso’. Si diremos que es el autor de ‘Lo mejor que le puede pasar a un cruasán’ y un auténtico cachondo mental que ‘no quiere que la gente lea sus libros, sino que los compre’.
Pues bien, Tusset reaparece ahora con ‘Sakamura, Corrales y los muertos rientes’, una descacharrante historia detectivesca que deja a Torrente a la altura de un erudito. Protagonizada por la extraña pareja que componen un cabo de la Guardia Civil, Corrales, natural y ciudadano de Carabanchel, y un detective japonés de la Interpol, Sakamura, maestro zen y conocedor del feng sui, la obra promete momentos inolvidables.
Tres cadáveres aparecen asesinados en un pueblo de la Costa Brava, colorados y sonrientes, y la investigación será encargada a la singular pareja. Lo que aparenta ser un caso sencillo se irá enturbiando, pues en él están implicados el President de la generalitat, el Lehendakari, un ‘Komando’ de innombrables abertzales e incluso la Reina Eusebia I de España.

Vista de la Costa Brava, escenario de la novela
Ésta última ocupa el trono desde que su hijo, harto de las burlas de los republicanos, ‘abdicó para hacerse cantautor, acompañado a la bandurria por su esposa Leticia’. La cita es literal, no nos inventamos nada.
Como podemos ver, es una desquiciada historia con constantes alusiones –clarÃsimas- al presente español. Probablemente no pasará a la alta historia de la literatura, pero promete momentos de franca y abierta carcajada. Y no debemos olvidar que una de las funciones de la literatura es entretener. Sin duda, se trata de una obra muy recomendable.
Fotos: Portada: tomada de El Corte Inglés | Costa Brava: M. Manske en Wikimedia