La industria de los videojuegos ha entrado definitivamente en la era del “casual”, estos pequeños juegos que van dirigidos a todos los públicos gracias a conceptos simples y partidas rápidas. Un mercado dominado por la Wii en la parte de las consolas y por un montón de juegos independientes con mejor o peor suerte que se pueden encontrar online en el PC. Y es que, a veces veo videojuegos independientes en el ordenador…

Chuzzle, es un puzzle-game creado por PopCap, el desarrollador de Bejeweled o más recientemente del adictivo. Chuzzle puede vincularse fácilmente con Bejeweled y de forma genérica con la familia de los “match three”, que consiste en hacer corresponder al menos tres casillas del mismo color para hacerlas desaparecer. A menos que aquí, estas casillas sean sustituidas por “Chuzzles”, esas pequeñas bolas de pelos que vemos a menudo por el retrovisor del coche. La gran diferencia con Bejeweled, es que en vez de desplazar las partes al permutarlas, se desplazan sencillamente una columna o una línea entera haciéndola deslizarse lateral o verticalmente. En cuanto un grupo de tres bolas del mismo color se forma, desaparece y los Chuzzles de arriba ocupan el espacio libre, generando reacciones en cadena y combos la mar de divertidos.



Y ese es el principio básico en el que se basa el juego. Obviamente, algunas sutilezas vienen a variar un poco toda la mecánica a medida que avanzamos en la aventura. En primer lugar, hay Chuzzles un poco especiales. Los grandes ocupan cuatro casillas en vez de una y plantean algunos problemas, puesto que será necesario hacer deslizar dos líneas o columnas para desplazarlos. Los Chuzzles arco iris son raros y cuesta hacerlos estallar. Al contrario, los súper Chuzzles resultan muy prácticos puesto que pueden crear una explosión que limpia una zona. Por último, las cerraduras vienen a complicar la tarea bloqueando casillas y en consecuencia la columna y la línea correspondiente. A pesar de estas adiciones que vienen a enriquecer un poco el concepto, la repetitividad termina por triunfar a lo largo de las primeras partidas. El problema llega rápidamente. Para atenuar esto, los desarrolladores pensaron en incluir otros modos de juego, pero son alternativas que no difieren lo suficiente, como el contrarreloj que se limita a añadir la presión de jugar con un tiempo límite. Sólo el modo puzzle pone en pantalla unos retos capaces de hacernos pensar un rato sobre como solucionarlo. Resumidamente, Chuzzle no es un mal juego, solo que no merece la inversión de veinte euros que hay que hacer para tener el juego completo. Si lo rebajaran igual podría merecer la pena hacer el gasto. Puedes descargar la demo de Chuzzle desde aquí para probarlo por ti mismo.

Gráficos: 55/100
Es bastante básico pero difícil esperar algo mejor de este tipo de juegos. Los Chuzzles tienen miradas tiernas que harán las delicias de los más pequeños. Un detalle es la presencia de un modo “daltónico” que añade formas geométricas a los colores para los que los distinguen mal.

Sonido: 40/1000
Un tema disco que no es malo pero que no es suficiente. A lo largo de las partidas se hace cansino escuchar la misma cancioncita. Los sonidos parecen propios de librería “open source”. No parece que se hayan matado en este aspecto.

Jugabilidad: 50/100
La mecánica de juego es eficaz y rápidamente nos hacemos con el control del juego. Sin embargo termina por ser aburrido debido a la falta de profundidad que tiene el juego. No obstante, el modo Puzzle es interesante.

Duración: 50/100
Para los jugadores que quieran liberar todos los trofeos, y en concreto para el que quiera hacer estallar el millón de Chuzzles la duración del juego será casi infinita… Para la mayoría de la gente se limitará a una partida de prueba.

Valoración General: 50/100
Chuzzle tiene el título de “mejor juego casual del año 2005”, no es un mal juego pero el tiempo le pesa. Y más que el tiempo el precio.

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