Conil de Frontera: Esencia, pesca y turismo
Escrito por: delfina en ArticulosVía: Conil de Frontera: Esencia, pesca y turismo
Conil de frontera, es una localidad que seubicaen el suroeste de la provincia de Cádiz, Andalucía, España. Se trata pueblo marinero situado en la Costa de la Luz, que es reconocido mundialmente por sus hermosas playas, que representan el mayor atractivo de la localidad, por sus acantilados y pinares de Roche, por la actitud servicial, por su exquisita y variada gastronomía, por sus calles y plazas, que poseen el carácter típico andaluz.
Conil está bañado por el océano atlántico, y tiene en superficie de 87 kilómetros cuadrados que se despliegan sobre un llano costero, a tan solo 43 kilómetros de capital. ¿Buscas hoteles en Conil de la Frontera?
En las playas se encuentra unos de los paisajes imperdibles del lugar, ya que se trata de playas abiertas, extensas y aún vírgenes, de blanca y fina arena y aguas cristalinas. Su extensión es de catorce kilómetros de litoral, y se van intercalando con recoletas e íntimas calas, en las cuales el visitante está en contacto directo con la naturaleza; cabe mencionar, playas como “Bateles”, Castilnovo”, “Fuente del Gallo” o playa del “Puerco”; y sus calas, situadas en el noroeste del término, íntimas, solitarias y paradisíacas como la de Camacho, Melchor, del Aceite, El Frailecillo, o la Encendía.
Tanto en lo referido a las playa como a la oferta de otros espacios naturales, la buena predisposición de quienes se encargan de la prestación y ofrecimiento de los servicios turísticos y los precios, hacen de Conil de la Frontera un sitio ideal para una estadía inolvidable.
En lo referido al medio natural y urbano de Conil, se puede distinguir la singularidad de indudable interés para su elección como destino vacacional. Una de ellas es sin dudas la conservación de la esencia tradicional de la ciudad. No por el hecho de querer conservar su pureza, ha sido un sitio estancado en el tiempo, ya que a pesan de mantenerse constante en algunos aspectos, también ha abierto sus puertas a las nuevas tendencias y a la creación integral de servicios y comodidades para los visitantes. Gracias a esto, pudo incorporarse a la carpeta de ofertas turísticas.
El turismo se ha convertido, con el correr de los años en una de las fuentes directas de ingresos y producción, pero es importante recalcar que Conil, es tradicionalmente, una ciudad con un importante desarrollo de la actividad pesquera y agrícola-ganadera.
El clima es otro de los factores favorables que deberían tenerse en cuenta a la hora de elegir un destino de disfrute turístico. Conil de frontera es uno de los pocos lugares del mundo que ofrece casi la totalidad de los días de sol al año, con luz durante los 12 meses; es por esto que se nombra de esa manera a su costa. La temperatura es agradable en invierno y suave y cálida en verano.
Al ser un pueblo marinero por excelencia con una actividad de agricultura importante, Conil tuvo la posibilidad de desarrollador una gastronomía propia, con productos idóneos, por tener una producción casi total de las materias primas. En el caso del campo, por tradición, se preparar guisos como berzas, arroz con cardillos, alcauciles con chícharos, pucheros, papas aliñás y tagarninas. So típicos los productos de cerdo como morcillas, longanizas, chicharrones, manteca colorá, lomo mechado y el guiso propio de la matanza o guiso de cochino. En lo referido a los productos de mar, se pueden degustar platos con recetas antiguas que se convirtieron en un icono de la cocina de Conil, como urta al horno, atún encebollado y mechado, cazón en adobo o en tomate, calamares rellenos o chocos con papas, fritos o a la plancha, entre otros. No podemos olvidar las salazones propias del atún; atún de ahijá en aceite, mojama y la hueva curada. Cualquiera de estos productos es elaborado en la amplia variedad de restaurantes y bares.

Un atractivo más de Conil son sus fiestas. Se comienza el año con la famosa Romería de San Sebastián, el 20 de Enero, día del patrón del pueblo. A finales de febrero, los Carnavales, fiesta de gran arraigo popular y muy andaluza. La Feria de El Colorado, del 3 al 6 de Junio, es muy especial, ya que vecinos y visitantes pasan unos días de asueto en los Pinares de El Colorado, a unos 6 kilómetros del pueblo, en un envidiable entorno natural, dando comienzo a la temporada estival.
Del 8 al 12 de Septiembre, coleteando el verano, se celebra la Feria de Septiembre, en honor de la Patrona del municipio, Nuestra Señora De las Virtudes, un evento imperdible para terminar las vacaciones estivales.
Las artesanías son típicas y se fabrican desde hace mucho tiempo. Las clásicas son las de fibra vegetal, mimbre, esparto y anea. También se utilizan estos materiales para la fabricación de canastos especiales destinados a embarcaciones pesqueras. Pero si la intención es llevarse un recuerdo, se pueden adquirir en el municipio, bellas cestas, aguaderas, serones y capachas.
Si lo que desea llevarse en una conserva, también se las puede encontrar, las más comunes son las de atún y melva de almadraba, caballa, pulpo, huevas de atún de almadraba, salazones, como la mojama y huevas de atún, productos derivados de la producción apícola, como miel, polen, como así también los riquísimos piñones del entorno. Son famosos los aceites de oliva virgen, vinos de los diversos puntos de la provincia y exquisitos quesos.
El recorrido por la arquitectura civil y religiosa es uno de los paseos ineludibles; no se puede evitar pasear por la Puerta de la Villa y la Torre de Guzmán. En el circuito religioso, es abanico de posibilidades es muy amplio; La Iglesia de Nuestra Señora de las Virtudes que es un antiguo convento del siglo XVI; recibe culto en su interior la antiquísima imagen. La Iglesia de la Misericordia u Hospicio de ancianos es una gran obra construida en 1779, que en su interior resalta la imagen de la Virgen de la Misericordia.
A los largo de la zona costera se encuentran llamativas muestras de arquitectura defensiva: las Torres Vigías, las más conocidas son la torre de Castilnovo, de Guzmán, la Atalaya, de Roche y del Puerco.
Sin lugar a dudas una ciudad regida por la pureza de su historia que fue capaz de adaptarse a una nueva industria y complementarla con la pesca y la agricultura, que ya eran sus actividades tradicionales, para convertirse en una propuesta competitiva con otros lugares de similares características.