El Benchmarking en la gestión empresarial
Escrito por: Brenda Zaniuk en ArticulosVía: El Benchmarking en la gestión empresarial

En toda empresa es importante medir la rentabilidad y la eficiencia de los procesos de producción y para ello existen gran cantidad de herramientas, muy diferentes unas de otras que se aplican según los objetivos y estilos de cada empresa para gestionar sus recursos.
El Benchmarking es una técnica de gestión empresarial que busca descubrir y definir aquellos aspectos que hacen que una empresa sea más rentable que otra, estudiando dos casos ajenos, comparándolos entre sí, para después adaptar el conocimiento adquirido de esa observación a las características de nuestra compañía y a nuestros objetivos.
El término inglés “benchmark” proviene de las palabras bench (banquillo, mesa) y mark (marca, señal), que se traduce a medida de calidad. El término habría surgido en Inglaterra durante el siglo XIX, donde los agrimensores establecían marcas sobre una piedra a muro para medir el nivel de una extensión de tierra. Esa marca servía para asegurar un soporte llamado bench, sobre el cual se apoyaba el instrumento de medición.
Una definición técnica la describe como un proceso sistemático y continuo que es utilizado para comparar productos, servicios y procesos de trabajo en las organizaciones y que consiste en seleccionar productos, servicios o procesos propios o ajenos que serán usados como “comparadores” ya que, consideramos y evaluamos que esos comparadores han conducido al éxito que queremos emular. En otras palabras, se trata, de imitar los procesos del más exitoso.
Esta técnica empresarial se empezó a emplear a finales de los ´70 en los EEUU, sin embargo se ha hecho más popular y exitosa como recurso dentro de las empresas japonesas que emplean la técnica desde hace años para aprender de la competencia internacional y descubrir nuevas formas de producción, vías de negocio, nichos de mercado, y todo aquello que les sea de utilidad para su propio éxito empresarial.
No se trata de espionaje industrial ni prácticas ilícitas, como tampoco de copiar modelos, ni siquiera se pretende que, con el uso de esta técnica, se cambie radicalmente la cultura empresarial propia de la organización que lo aplica, sino que la idea es la de obtener información útil y suficiente como para estar en posición de negociar con los participantes del proceso de creación de una empresa, ser competitivos y descubrir nuevos nichos de mercado.
Robert J. Boxwell define al Benchmarking como una herramienta para “proponerse metas utilizando normas externas y objetivas, y aprendiendo de los otros: aprendiendo “cuánto” y, tal vez lo que es más importante, aprendiendo “cómo”.
Visto de este modo, el Benchmarking es una herramienta que permite descubrir, analizar e implementar el “cómo”, las empresas que son líderes hacen sus procesos y consiguen los resultados exitosos. Obtener esta información nos permite analizar, aprender y adaptar la gestión de los recursos de nuestra empresa para ser competitivos.

Esta técnica es aplicable a cualquier empresa, de todos los rubros y tamaños que deseen mejorar, incrementar su rentabilidad y hacer más eficientes sus procesos de producción con ambición, no conformarse con un incremento de 5% cuando se puede crecer un 30%.
Podemos optar por usar Benchmarking interno o externo, siendo que el primero nos conduce a analizar, dentro de nuestra organización, productos, servicios, sectores, etc., el rendimiento y la eficiencia, comparándolos y eligiendo un sector o producto ejemplificador para analizarlo y obtener de allí las estrategias que deberán ser aplicadas a otros sectores, productos o servicios de nuestra empresa. Parece simple, y lo es.
Si nuestra empresa cuenta con sucursales o delegaciones, compararlas entre sí y aprendiendo de la aplicación de procesos exitosos usados en una, extender la práctica a otras delegaciones ayudará a incrementar la productividad en tantas veces como sucursales tengamos.
Muchas delegaciones de una organización pueden aprender de otras sedes. En un mercado globalizado, cada vez son más las empresas que cuentan con delegaciones o filiales en todo Europa, en América o Asia. Éstas, pueden ser un buen punto de partida para un Benchmarking interno.
En cuanto al Benchmarking externo es el que utiliza los resultados de observaciones a empresas u organizaciones diferentes a la nuestra, que hemos tomado como ejemplo de los logros y metas que queremos alcanzar.
Los pasos para la realización de un Benchmarking son:
· 1. Definir el área, el propósito y los objetivos del Benchmarking
· 2. Crear un Equipo de trabajo para su aplicación
· 3. Determinar las empresas a las cuales vamos a estudiar, con las cuales nos compararemos
· 4. Desarrollar un método para recoger datos
· 5. Recolectar los datos
· 6. Resumir y analizar los datos obtenidos en el proceso de Benchmarking
· 7. Establecer las diferencias entre nuestra organización y las investigadas
· 8. Actuar: aplicar las conclusiones del análisis
La importancia del benchmarking no son los resultados en sí, es decir, no se compara simplemente para determinar los errores propios o los éxitos ajenos y allí dejar el asunto, pues el objetivo de esta técnica empresarial pretende causar un impacto valiéndose de estas comparaciones, que claramente evidencias las falencias de los procesos propios por sobre la eficiencia de los procesos ajenos.
Cuando se emplea el Benchmarking se lo utiliza como un proceso útil, no denigrante, del cual se pretende aprender y tomar un impulso o motivación para realizar los cambios que conduzcan al éxito.

Los benchmark sirven para maximizar el rendimiento de cualquier proceso productivo con un presupuesto determinado, es decir, sin hacer esfuerzos extra, sino simplemente optimizando los recursos. Además permite minimizar costes mejorando la eficiencia de los procesos y, por ende obtener una mejor relación costo / beneficio. En definitiva, nos vuelve más competitivos.
El Benchmarking Externo se divide en dos tipos:
El Benchmarking Competitivo que analiza y compara a la competencia, sus procesos, sus productos y estrategias, para tomar ideas de lo que podemos utilizar para alcanzar una meta. Ho yen día esta técnica se emplea casi intuitivamente, desde un comercio pequeño que mira a su competidor de unas calles más allá, sus precios, su mercadería y su estrategia con los clientes, hasta una organización multinacional que observa con gran atención a aquellas que emergen y se destacan.
El Benchmarking Global o Genérico es el que busca las soluciones fuera del mercado, no comparando procesos o compañías entre sí, sino obteniendo ideas de donde sea para aplicar a nuestra organización. Por ejemplo, si quisiéramos mejorar el clima de trabajo en nuestra empresa, en vez de copiar las instalaciones de la Sede Central de Google, catalogada como “el mejor lugar del mundo para trabajar”, respondemos, con criterio propio a preguntas tales como ¿Cuál es el lugar del mundo donde la gente es más feliz?, y de la respuesta que surja nacerá la investigación que permitirá emular técnicas o procesos que pueden ser aplicados con originalidad en nuestra organización.
Fuente: Wikipedia, Microsoft; Estrategia y Negocio; El nuevo pacto en el trabajo (Autor Peter Cappelli)