El soneto 465 a Lisi de Quevedo muestra lo doloroso que resulta asumir el amor cortés como contemplación ya no de la amada sino de su retrato. El yo poético subordina todas sus fuerzas a la exhaltación de su amada pero es frustrado por la indiferencia de ella, sin embargo pretende estar presente en Lisi aún como rechazado para probar el virtuosismo de su amor.

Deja una Respuesta