Tsumiki, la torre infernal
Escrito por: Octavio Ortega en ArticulosVía: Tsumiki, la torre infernal

¿Piezas que caen de la parte superior de la pantalla y que es necesario amontonar para progresar, eso no os recuerda nada? Tetris, por supuesto. Difícil no pensar en este clásico entre los clásicos en cuanto se prueba Tsumiki. Mientras que mantenemos la DS en posición vertical, los objetos geométricos de formas, importancias, pesos y colores diferentes llegan desde lo alto de la pantalla táctil. Es necesario recogerlos con el stylus y depositarlos en el fondo de la pantala. Es necesario tener en cuenta dos cosas. En primer lugar que es posible hacer girar estos triángulos, estos rectángulos y estos cuadrados de distintos tamaños y proporciones para colocarlos como queramos. A continuación, que un potenciómetro indicado en la esquina superior izquierda de la pantalla táctil precisa el tipo de estabilidad de nuestra torre. Cuanto más se pega la aguja al final del marcador nuestra construcción puede caerse.
A eso se añaden varias dificultades inherentes al principio jugable. Es relativamente fácil amontonar cuadrados y rectángulos, el asunto resulta claramente más delicado en cuanto surjan los triángulos, sobre todo en la medida en que tienen ángulos y tamaños diferentes. La pantalla de izquierda de la consola portátil presenta pequeños personajes a los que es necesario liberar. Para eso, es necesario conectar un número determinado de piezas de un mismo color. Si, por ejemplo, se nos pide conectar tres piezas rojas, uno de los presos respirará el aire libre. A continuación, otro cautivo se incorporará si añadimos una cuarta parte a la “cadena” de tres ya formada y así sucesivamente. Más fácil de decir que de hacer sobre todo si se tiene en cuenta el hecho de que influyen las leyes físicas como la gravedad y el tiempo. En efecto, es necesario alcanzar un límite antes de que el cronómetro marque cero.
En multijugador, Tsukimi permitirá jugar hasta a cuatro personas con un único cartucho. A grandes rasgos, tienes que saber que todos los participantes comenzarán la parte con la misma cuota de puntos: 500 ó 1000 en función de la duración buscada. Al conectar las piezas, cada jugador verá su capital cortado del número de puntos indicado sobre cada una de ella. El vencedor será aquel cuyo ahorro sea el más bajo al final del tiempo asignado. Durante estas partes en multijugador, todos los jugadores podrán lanzar ataques especiales como un terremoto que pondrá las torres débiles en peligro. A grandes rasgos, Tsumiki se anuncia como un título muy adictivo, uno de esos ladrones de tiempo que bajo una apariencia muy austera y pese a ofrecer un principio jugable bastante simple, termina por fascinar al que tiene la desdicha de prestarle algunos segundos de atención. Estáis avisados…