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Una de las batallas más impactantes y agitadas en el mundo de la informática está dentro del mundo de las tarjetas gráficas, donde cada día aparecen nuevas e impactantes tarjetas capaces de hacer las delicias del más exigente gamer que las requiera y, actualmente, esta claro cuales son las dos tarjetas más potentes para los gamers: la NVidia 8800 Ultra y la NVidia 9800GX2; como veis, las dos del mismo fabricante, lo cual daña bastante las economías domésticas que quieran adquirir una tarjeta muy potente, ya que, sin competencia, no hay buenos precios.

Estas dos son claramente las mejores, tanto en estadísticas como en un comprobado excelente rendimiento real en todo tipo de ordenadores, pero ¿cual es la mejor de estas dos bestias? Opinad después de leer la comparativa completa.

Primero la más antigua: la NVidia 8800 Ultra. Esta tarjeta fue puesta a la venta como la suprema máquina, capaz de dejar totalmente atrás a todas las demás y lo hizo. En el momento de su lanzamiento ya era la mejor con mucha diferencia, pero, aun hoy día, se mantiene en una dura batalla junto con las más nuevas del gigante del rendimiento NVidia y sus series GeForce que tanto están dando que hablar. Pero hablemos un poco de las características técnicas de esta:

Soporta una enorme resolución digital de hasta 2560 x 1600, que raramente soportará algún extraño monitor, pero que no asegurará un excelente rendimiento en las configuraciones inferiores. Su memoria de VRAM (RAM para vídeo dedicada) es de 768MB, una cantidad abusiva de aquella y que sigue siendo enorme en la actualidad, con juegos que no suelen solicitar más de 256MB de VRAM para jugar con tranquilidad, aunque también es cierto que hay algunos juegos, como el Crysis, que requieren configuraciones básicas superiores a los 512MB dedicados de VRAM.

La velocidad de su RAM es dual y cada uno de sus dos núcleos funciona a una velocidad de 400Mhz, nada despreciable. Mientras tanto, el núcleo de su GPU (Graphical Unit Processor o Unidad de Procesamiento Gráfico) funciona a la enorme velocidad de 630 MHz que harían las delicias de los FSB de muchos procesadores. La velocidad total de la memoria nos deja asombrados con 2200Mhz de frecuencia por ciclo que nos aseguran que sea muy difícil que el procesador la deje atrás. Aunque esto no es de extrañar, que menos que esperar eso de las memorias gráficas GDDR3, diseñadas especialmente para soportar velocidades similares.

En su interior lleva contenidos 128 procesadores de corrientes gráficas, para que a cada uno de los procesadores les llegue instrucciones bien y el trabajo se reparta bien entre todo el equipo, sin sobrecargarse como en otros sistemas. Para que nuestro sistema pueda comunicarse con una tarjeta tan rápida necesitaremos una placa base con conectores de tipo PCI Express x16, que son los únicos que harán funcionar a nuestra 8800.

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